Hoja de subasta japonesa de un kei: cómo leer grados y códigos
La hoja de subasta resume en una página el estado de un kei: nota global, grado interior, croquis de la carrocería y notas en japonés. Qué significa cada parte, dónde discrepan las fuentes y qué pedir al exportador.
Quién puede pujar y por qué recibes una hoja traducida
Según la Wikipedia japonesa, una subasta de automóviles es un mercado con membresía en el que los profesionales de la compraventa de coches compran y venden para su negocio. Por eso no pujas tú: lo hace un exportador o comerciante miembro, y lo que recibes es la hoja de inspección del lote, normalmente con una traducción de sus apartados. Lo importante es saber leer esa traducción y, sobre todo, lo que la traducción deja fuera.
La nota global: de la S al R
Las guías de importadores y portales japoneses coinciden en la escala general, pero no existe un estándar único: cada sala y cada organismo de tasación tiene su criterio, y un 4,5 en una subasta puede ser un 4 en otra. Con esa salvedad, la lectura habitual es la siguiente:
- S o 6: casi nuevo, muy poco uso. Es raro en un kei y suele ser caro.
- 5 y 4,5: muy buen estado, con marcas mínimas.
- 4: estado habitual en coches de exportación, con pequeños arañazos o abolladuras visibles.
- 3,5: desgaste moderado o una reparación menor; manchas interiores o varios arañazos.
- 3: desgaste claro o historial de reparaciones.
- 2 y 1: la escala baja hasta el 1, que se reserva a vehículos con defectos especiales, como los anegados.
- R o RA: vehículo con historial de accidente reparado. RA suele indicar un siniestro leve reparado dentro de lo aceptable; R, que se repararon o sustituyeron piezas de la estructura. Esa distinción viene de portales japoneses y no de una norma pública.
La nota es la valoración de un inspector en el día de la subasta, no una verificación independiente, y el estado puede cambiar hasta el embarque. Úsala para descartar, no para confiar.
El grado interior: de la A a la E
El interior se califica con una letra. En general, A es prácticamente como nuevo, B muy limpio, C uso normal (con posibles quemaduras de cigarrillo o desgaste) y D suciedad, olor o roturas importantes en asientos; una de las fuentes añade la E como la peor. Las definiciones varían entre fuentes, de modo que pide el cuadro de equivalencias de la subasta concreta a tu exportador.
El croquis de carrocería y sus códigos
Sobre un dibujo del vehículo, el inspector marca cada defecto con una letra y un número. Una lista habitual dice: A arañazo, U abolladura, W reparación visible (algunas fuentes dicen «onda»), S óxido, C corrosión y XX panel sustituido; el número suele crecer con el tamaño (1 pequeño, 3 grande). Otras fuentes definen S y W de otra manera y no todas incluyen la U, así que la leyenda de la propia hoja manda. Ante cualquier XX o W, pide fotos de ese panel.
Las notas en japonés: donde está lo importante
Muchas reparaciones y avisos no están en el croquis, sino en el campo de observaciones, escrito en japonés. Pide la traducción íntegra, no un resumen. Es ahí donde puede aparecer una nota sobre el cuentakilómetros: en los sistemas de control de kilometraje de las subastas japonesas se marcan los coches con dudas de kilometraje con avisos tipo «dudas sobre el kilometraje en el sistema de control» (lo desarrollamos en nuestra guía del cuentakilómetros manipulado).
Lo específico de un kei, sobre todo si es un camión
- El grado mira sobre todo la chapa: en un kei truck de trabajo, la caja de carga, el chasis y los bajos pueden estar peor de lo que sugiere el número. Pide fotos de la caja, del bastidor y de los bajos.
- Uso agrícola o de reparto: un 3,5 de un kei truck puede esconder mucho uso; compara kilometraje, desgaste y mantenimiento.
- En un kei barato, el R o el RA pueden no ser un descarte, pero conviene saber que una reparación estructural puede afectar al valor de reventa y a la póliza: consúltalo con tu aseguradora.
Qué pedir al exportador antes de pujar
- Escaneado de la hoja original, con sello de la subasta.
- Traducción completa de las observaciones.
- Fotos adicionales de bajos, bastidor, motor y habitáculo.
- Copia de la shakensho (certificado de inspección) para comparar bastidor y kilometraje.
- Confirmación de que el número de bastidor de la hoja coincide con el del coche.
Preguntas frecuentes
¿Qué nota mínima debo exigir a un kei?
No hay un mínimo universal. Las guías suelen recomendar la zona de 3,5 o más para exportar, pero la nota por sí sola no garantiza nada: lo que importa son los códigos, las observaciones y las fotos del lote.
¿Puedo pujar yo directamente en una subasta japonesa?
No: son mercados con membresía para profesionales. Lo normal es comprar a través de un exportador que sea miembro.
¿Un R o un RA descarta el coche?
No necesariamente, pero obliga a revisar qué se reparó y cómo. Pide fotos y una explicación de la reparación antes de decidir.
¿Quién garantiza lo que pone la hoja?
La hoja recoge el criterio del inspector de la subasta en la fecha del lote. Tu protección real es lo que pactes por escrito con el exportador en el contrato de compra.
Conclusión
Una hoja de subasta bien leída descarta la mayoría de los malos kei: los códigos de carrocería, las observaciones y las fotos pesan más que la nota global. Y siempre confirma con tu exportador la leyenda concreta de la subasta.
¿Quieres que otra persona revise la hoja de un kei antes de pujar? Mándanos el lote y lo revisamos contigo.
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