Medidor de espesor de pintura: cómo detectar masilla y repintados en un coche importado
Un medidor de espesor de pintura te dice cuánta capa hay sobre el metal. No dice por qué. Bien usado, es una de las mejores herramientas para detectar reparaciones que no aparecen en los papeles.
Qué mide realmente
Estos aparatos miden el grosor total del recubrimiento (pintura, barniz y, si lo hay, masilla) sobre una base metálica, en micras (µm). Los hay magnéticos, para acero, y de corrientes de Foucault, que también funcionan sobre aluminio.
Cómo interpretarlo con prudencia
- No existe una cifra universal: el grosor de fábrica varía según marca, modelo, año y panel.
- La clave es comparar: mide varios puntos de cada panel y compara con el panel simétrico del otro lado del coche.
- Una diferencia grande entre paneles puede indicar repintado o masilla, pero también un retoque legítimo tras un golpe menor.
- En paneles de aluminio y en algunas piezas de plástico, un medidor de acero no da lectura útil.
Señales visuales que refuerzan el indicio
- Diferencias de tono o de textura de la pintura entre paneles a la luz del día.
- Holguras irregulares entre puertas, capó y aletas.
- Restos de pintura en gomas, juntas o tornillería.
- Tornillos de aletas con marcas de haber sido abiertos.
Qué hacer con el resultado
Un repintado no es un veto: pregunta al vendedor y pide facturas de la reparación. Lo que sí es preocupante es una reparación que no se declara y que afecta a elementos estructurales. Ante la duda, una inspección presencial en un taller de carrocería es la decisión más segura.
Antes de reservar un coche en el extranjero, revisamos contigo qué documentar y qué preguntar al vendedor.
Sigue leyendo
Artículos relacionados
Guía · Corrosión
Sal en carretera en el norte de Europa: qué le hace a los bajos de un coche que vas a importar
Guía · Corrosión
Cómo inspeccionar los bajos de un coche usado antes de comprarlo: elevador, linterna y martillo de goma
Guía · Corrosión
