ITV y óxido: cuándo la corrosión es defecto grave y puede impedir pasar la inspección
En España, el óxido no es un problema por sí mismo en la ITV. Lo que cuenta es dónde está y si compromete la seguridad estructural del vehículo.
El criterio en el manual ITV
El Manual de procedimiento de inspección de las estaciones ITV, publicado por el Ministerio de Industria, trata la corrosión dentro de los defectos de carrocería y chasis. La idea es que la corrosión se evalúa según su efecto en la seguridad estructural.
- Defecto leve: corrosión superficial en zonas no estructurales.
- Defecto grave: corrosión que afecta a largueros, travesaños, anclajes de suspensión o zonas de anclaje de los cinturones.
- Defecto muy grave: corrosión que compromete la resistencia del chasis.
Los detalles y las clasificaciones exactas pueden cambiar con cada versión del manual y con la interpretación de cada estación: consulta el manual vigente y pregunta en la ITV.
Qué implica cada calificación
Un defecto leve no impide pasar la inspección, aunque queda anotado. Un defecto grave da resultado desfavorable y obliga a reparar y volver a pasar en el plazo fijado. Un defecto muy grave puede impedir circular.
Qué significa para un coche importado
- Antes de matricularlo, el coche pasa la inspección para su alta en España, y los defectos de chapa cuentan.
- Reparar largueros o anclajes exige soldadura profesional: no es una reparación barata ni de aficionado.
- Un coche con estructura dañada por óxido puede resultar antieconómico de reparar.
Antes de comprar en el extranjero, te ayudamos a valorar si la chapa del coche pasará la ITV en España.
