El certificado sucesorio alemán (Erbschein): qué pedir para heredar un coche matriculado en Alemania
En España damos por hecho el certificado de últimas voluntades, un papel que se pide en un par de clics al Registro General de Actos de Última Voluntad. Alemania no tiene un documento equivalente con ese nombre: lo que ahí acredita quién hereda es el Erbschein, un certificado sucesorio que expide el juzgado de sucesiones (Nachlassgericht) tras estudiar el caso, o alternativamente el Certificado Sucesorio Europeo. Sin uno de los dos, correctamente legalizado, ni la DGT ni Hacienda en España te van a reconocer como heredero del coche.
Qué es el Erbschein y en qué se diferencia del certificado español
El certificado de últimas voluntades español solo informa de si el fallecido otorgó testamento y ante qué notario, pero no dice quién hereda ni qué le corresponde a cada uno; eso se deduce después del testamento o, si no lo hay, de la declaración de herederos abintestato. El Erbschein alemán funciona de otra manera: es un certificado judicial que, tras una revisión por parte del juzgado de sucesiones competente, declara expresamente quién es heredero y en qué proporción. Es, en la práctica, un documento más parecido a la declaración de herederos española que al certificado de últimas voluntades, aunque cumple una función equivalente a efectos de acreditar la condición de heredero frente a terceros.
El Certificado Sucesorio Europeo, la alternativa pensada para casos como este
El Reglamento (UE) 650/2012 creó el Certificado Sucesorio Europeo (Europäisches Nachlasszeugnis en alemán) precisamente para sucesiones con elementos transfronterizos dentro de la Unión, como una herencia abierta en Alemania con un heredero residente en España y un bien —el coche— que va a acabar matriculado aquí. Este certificado está concebido para poder usarse directamente en otro Estado miembro sin trámites adicionales de reconocimiento, lo que en teoría simplifica las cosas frente al Erbschein, pensado originalmente para el tráfico jurídico interno alemán. En la práctica, muchas familias acaban tramitando el Erbschein igualmente porque los bancos, registros o la propia DGT en España a veces lo piden con más naturalidad, así que conviene preguntar primero qué documento espera cada organismo concreto.
- El Erbschein lo expide el Nachlassgericht (juzgado de sucesiones) del último domicilio del fallecido en Alemania, previa solicitud y revisión del caso.
- El Certificado Sucesorio Europeo se solicita ante la autoridad competente del país donde se tramita la sucesión (en este caso, previsiblemente Alemania si el fallecido residía allí) y tiene una validez limitada en el tiempo, con copias certificadas que hay que renovar si caducan antes de terminar todos los trámites.
- Ambos documentos son compatibles con la normativa española: la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha reconocido expresamente que el Erbschein alemán es título suficiente para acreditar la condición de heredero en España sin necesidad de aportar pruebas adicionales del derecho alemán.
- Reunir cualquiera de los dos lleva tiempo, especialmente si hay que esperar a que el juzgado alemán resuelva, así que conviene iniciarlo cuanto antes si el plan es traer el coche a España.
Apostilla y traducción jurada: el paso que no te puedes saltar
Ni el Erbschein ni el Certificado Sucesorio Europeo, ni el certificado de defunción alemán, valen tal cual ante un notario, un banco o la DGT en España: necesitan la apostilla de La Haya (el sello que certifica la autenticidad del documento público para su uso en otro país del convenio, y tanto Alemania como España lo son) y, después, una traducción jurada al español hecha por un traductor jurado habilitado. Sin estos dos pasos, el documento original alemán, aunque sea perfectamente válido allí, no tiene efecto legal directo en un trámite español.
El documento que en Alemania resuelve el caso en un momento, en España solo empieza a valer cuando lleva la apostilla y la traducción jurada encima. Calcula ese tiempo dentro del plazo del Impuesto de Sucesiones, no fuera de él.
Qué más vas a necesitar además del certificado sucesorio
- Certificado de defunción alemán, también apostillado y traducido.
- Copia del testamento, si existe, o de la resolución del juzgado en caso de sucesión sin testamento.
- La documentación técnica del vehículo (Zulassungsbescheinigung Teil I y Teil II) a nombre del fallecido.
- DNI o NIE de todos los herederos que vayan a intervenir en la aceptación de la herencia.
Preguntas frecuentes
¿El Zentrales Testamentsregister alemán sustituye al Erbschein?
No: el Zentrales Testamentsregister (registro central de testamentos alemán) solo informa de si existe un testamento registrado y dónde, de forma parecida al certificado de últimas voluntades español. No acredita por sí solo quién es heredero ni en qué proporción; para eso hace falta el Erbschein o el Certificado Sucesorio Europeo.
¿Cuánto tarda en tramitarse un Erbschein?
Varía mucho según el juzgado y la complejidad del caso, desde varias semanas hasta varios meses si hay que verificar parentescos o no hay testamento claro; no conviene dar por hecho un plazo corto a la hora de planificar cuándo va a poder moverse el coche.
En Caralyze nos encargamos de la matriculación del vehículo una vez tengas resuelta la parte sucesoria, pero la obtención del Erbschein o el Certificado Sucesorio Europeo, su apostilla y su traducción son un trámite legal que recomendamos llevar con un abogado especializado en sucesiones internacionales, idealmente uno que conozca tanto el derecho alemán como el español.
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