Coches de EE.UU. de estados del sur: bajos sin sal, pero con otros trámites
En buena parte de los estados del sur de EE.UU. no se usa sal en carretera de forma habitual, y por eso sus coches tienen fama de bajos limpios. Pero no es garantía, y traerlos a España es un proceso distinto al de una compra en la UE.
Por qué se buscan
En regiones cálidas, sin heladas frecuentes, no se esparce sal de forma sistemática. Eso reduce un factor importante de corrosión. Por eso los muscle cars y los clásicos de esos estados son populares entre quien busca una carrocería sana.
Pero no es garantía
- Un coche pudo haber vivido antes en un estado con sal y haberse trasladado.
- Zonas cercanas a la costa tienen su propia agresión salina.
- Inundaciones y humedad pueden dañar bajos, cableado e interiores.
- Las historias de vehículo (informes tipo Carfax) ayudan a rastrear dónde ha estado.
Otra vía fiscal y de homologación
A diferencia de un coche ya matriculado en la UE, uno traído de EE.UU. entra desde un tercer país: hay despacho de aduana con DUA y arancel, y hay que resolver la homologación individual en España. Además, el IEDMT (modelo 576, antes de matricular) se paga siempre, sobre el valor fiscal de Hacienda con su depreciación. El cálculo difiere del de una compra intracomunitaria y debe hacerse caso por caso.
Por eso recomendamos no cerrar la compra hasta tener el cálculo completo del coche concreto: transporte, aduana, homologación e IEDMT.
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