Traducción jurada de documentos al importar un coche: cuándo la exige realmente la DGT
Uno de los gastos que más sorprende a quien importa por primera vez es la traducción jurada de la documentación. La buena noticia es que no todos los papeles la necesitan; la mala es que los que sí la necesitan no admiten atajos, porque un traductor no habilitado no sirve para este trámite.
Qué es una traducción jurada y por qué la DGT y Hacienda la piden
Una traducción jurada es la realizada por un traductor-intérprete jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, que da fe oficial de que la traducción es fiel al documento original mediante su firma, sello y certificación. A diferencia de una traducción simple —que puede hacer cualquier persona con buen nivel del idioma, o incluso una herramienta automática revisada—, la traducción jurada tiene valor oficial ante organismos públicos españoles.
Documentos que, en la práctica, sí requieren traducción jurada
- El contrato de compraventa o factura de compra, cuando es el documento que se presenta ante Hacienda para liquidar el ITP (modelo 620) en una venta entre particulares, o para justificar el valor de adquisición ante cualquier requerimiento.
- Certificados de conformidad o documentación técnica que no vengan ya en un formato multilingüe estandarizado reconocido en España.
- Cualquier documento que la Agencia Tributaria o la DGT solicite expresamente durante un requerimiento y que no esté en español.
Documentos donde, según el trámite y la oficina, puede bastar una traducción simple
La ficha técnica o certificado de conformidad (COC) de un vehículo con homologación europea suele presentarse en un formato armonizado con campos codificados numéricamente, reconocibles sin necesidad de traducción jurada completa, ya que los organismos autorizados de matriculación están familiarizados con su estructura estándar en toda la UE. Aun así, la exigencia concreta puede variar según la comunidad autónoma y el organismo que tramite tu Ficha Reducida, por lo que conviene confirmarlo con la gestoría o el organismo autorizado antes de asumir que no hará falta.
Del mismo modo, si el contrato de compraventa es solo para tu archivo personal y no se presenta ante ningún organismo (por ejemplo, porque la operación no genera ITP al ser con un profesional que emite factura con IVA), no hay obligación de traducción jurada, aunque sigue siendo muy recomendable tener al menos una traducción simple fiel para tu propia seguridad jurídica.
Cuánto cuesta y cuánto tarda
Una traducción jurada de un contrato de compraventa de una o dos páginas suele costar entre 60 y 150 €, con un plazo de entrega de 2 a 5 días hábiles según el traductor y el idioma. Para documentos técnicos más extensos, el coste crece en función del número de páginas y de la complejidad terminológica.
La traducción jurada no es un trámite que se pueda "resolver" con un traductor automático, por bueno que sea: es una certificación oficial, y sin el traductor habilitado correcto, el documento no sirve ante la Administración.
Nuestra recomendación práctica
Antes de encargar ninguna traducción, pregunta directamente al organismo autorizado o gestoría que va a tramitar tu Ficha Reducida qué documentos exige exactamente en traducción jurada para tu caso concreto: los criterios pueden variar ligeramente según la comunidad autónoma y el tipo de vehículo. Encargar una jurada innecesaria no es un problema grave —solo un gasto de más—, pero presentar una simple donde se exige jurada sí puede paralizar tu trámite.
¿Sirve la traducción jurada hecha por un traductor de otro país de la UE?
En España, para trámites ante la Administración española, se exige generalmente un traductor jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores español, no de otro país, salvo excepciones puntuales que conviene confirmar caso por caso.
¿La apostilla sustituye a la traducción jurada?
No, son trámites distintos con finalidades diferentes: la apostilla certifica la autenticidad de la firma o del sello de quien expide el documento público, mientras que la traducción jurada certifica la fidelidad del contenido traducido. Pueden ser necesarios ambos, uno solo, o ninguno, según el documento y su origen.
En Caralyze te indicamos exactamente qué documentos de tu coche importado necesitan traducción jurada antes de que gastes en traducciones que no hacían falta.
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